Como cada año, el Instituto
organizó el Viaje de Estudios. Esta vez para los
alumnos de 4º de ESO y 1º de Bachillerato.
Fue un viaje a Cataluña desde
el 21 al 25 de marzo.
Estuvimos acompañados por los
profesores Alejandro González (Jefe de Estudios), Irene
Pajón (Griego) y Mª del Valle Físico (Economía), que
realizaron un magnífico trabajo.
Al regreso, padres y alumnos
mostraron su agradecimiento a los profesores por su
implicación, su entusiasmo y por llevar a buen puerto esta
pequeña aventura. ¡Enhorabuena!.
Brevemente describo el
programa de actividades y desde aquí animo a los profesores
y alumnos participantes a enviar a nuestra redacción sus
opiniones, anécdotas, fotografías o comentarios del viaje
para ser publicados en nuestro próximo número.
El día 21 partimos en autocar
desde Madrid a Salou (Tarragona), donde teníamos nuestro
cuartel general.
En mitad del viaje hicimos una
parada en Zaragoza donde pudimos visitar la Basílica de
Nuestra Señora del Pilar

Templo de estilo barroco con
decoración neoclásica, en donde se conserva y venera la
columna (Pilar) sobre la cual se apareció la Santísima
Virgen.
Tras la visita y el almuerzo
continuamos viaje a Salou.
Una vez en Salou nos
instalamos en el hotel Caspel.

El hotel de categoría ***,
está ubicado en el centro turístico de Salou, a 200 metros
de la playa. A unos minutos andando está el centro de la
localidad, donde se encuentran comercios y lugares de ocio y
entretenimiento.
2º Día
SALOU - DELTA DEL EBRO
Después del desayuno salimos
hacia el Delta del Ebro, donde dimos un paseo en barco e
hicimos una visita con guía local.

El Delta del
Ebro es el hábitat acuático más importante del Mediterráneo
occidental después del parque Nacional de Doñana.

El paisaje
del Delta tiene una gran personalidad que le da un carácter
único en toda Cataluña.
En su interior, encontramos
zonas de cultivos hortícolas y de frutales y especialmente
amplios y extensos arrozales, de aspecto cambiante según las
estaciones (terrosos en invierno, inundados por el agua en
la primavera, verdes en verano), que tienen una singular
belleza. En la parte litoral se encuentra uno de los
paisajes lacustres más atractivos del Mediterráneo, con
grandes lagunas rodeadas de carrizales y juncares. En su
periferia, grandes extensiones de suelos salinos con
vegetación halófila (salicores fruticosos, juncos de mar) y
además las largas y desiertas playas arenosas, con dunas
coronadas por arenaria y otras muestras de vegetación
psamófila, bien adaptada al medio.
Después de dar buena cuenta del pic-nic, fuimos a visitar
Tortosa, capital de la Comarca del Bajo Ebro y
sede episcopal.

La ciudad de Tortosa se
encuentra enclavada muy cerca de la desembocadura del río
Ebro, por lo que desde antiguo ha tenido una gran
importancia estratégica. Inicialmente un poblado íbero,
capital de los ilercavones, fue romanizada con el rango de
municipio; de ello queda constancia en las monedas de la
época, donde se puede leer la inscripción "DERTOSA
MUNICIPIUM HIBERA IULIA ILERCAVONIA".
Con el cristianismo, ya en el
siglo VI era sede episcopal, conservando dicho estatus hasta
su conquista por los musulmanes entre 715 y 717; con éstos
llegó a constituirse en taifa a partir de 1018, pero en 1148
fue reconquistada por Ramón Berenguer IV, quien a
continuación le concedió una carta puebla específica para su
gobierno y restauró la antigua sede episcopal. Junto con las
nuevas normas, el conde de Barcelona acordó la división de
la ciudad en tres partes, concediendo cada una de ellas a
quienes habían participado en su reconquista, aunque acabó
perteneciendo a los templarios hasta su completa integración
a la corona de Aragón con Jaime II en 1294.
Durante el siglo XIV alcanzó
una gran prosperidad comercial, comenzando su declive hacia
finales del XV, y sucesivamente se vio seriamente afectada
por los diversos conflictos que sacudieron sus tierras: la
Guerra dels Segadors y las de Sucesión, Independencia y,
finalmente, la Guerra Civil del pasado siglo, en la que se
vio inmersa en la conocida Batalla del Ebro, quedando
prácticamente destruida.
Tras la visita, regreso a
Salou, cena y tiempo libre.