nº 3 / marzo 2010 / año II

los idus del vigilante.es 

Revista de los Alumnos del I.E.S. Miguel Delibes
INICIO MIGUEL DELIBES EL DELIBES APA EL RINCÓN DE LAS LETRAS ARTE Y CULTURA VIAJES CIENCIA/TECNOLOGÍA DEPORTES OCIO

Cuando se dibuja algo, el cerebro y las manos trabajan juntos.

Tadao Ando, Arquitecto Japonés

 

         ARTE Y CULTURA

ARTE 

    Dibujo: arte visual de representar una imagen de forma manual.

Dos alumnos de 4º de E.S.O. de nuestro Instituto nos muestran en esta página sus habilidades como dibujantes

ANDRÉS FERNÁNDEZ RIVERO

ANDRÉS MARTÍNEZ ROBLEDO

CULTURA

                       

La Guerra de Troya... Cuestión de negocios.

por Daniel Merencio -  2º ESO

NOTICIAS

GRAN VÍA

     LA GRAN VÍA CUMPLE 100 AÑOS

Un paseo por la Gran Vía nos deja con la boca abierta por su gran oferta comercial en uno de los marcos más impresionantes de la ciudad. Al atardecer y por la noche, la calle y los edificios se iluminan mostrando un gran espectáculo, mientras las luces de neón de escaparates y musicales anuncian un pedazo de lo mejor de esta ciudad. En 2010, la Gran Vía cumple su primer siglo de vida. Para celebrarlo, se han organizado numerosas propuestas de ocio y cultura encaminadas a dar a conocer la historia de un proyecto arquitectónico ambicioso y genial que comenzó a ejecutarse a principios del siglo XX y que modernizó la fisonomía de Madrid.

ACTIVIDADES DEL CENTENARIO

Un homenaje a la Gran Vía pasa por la conmemoración no sólo del proyecto arquitectónico y de renovación que dio origen a la calle, sino todo lo que ha supuesto en sus cien años de vida para la sociedad madrileña, como icono arquitectónico, "plaza pública", zona de ocio y eje comercial. En este sentido, numerosas actividades organizadas por instituciones públicas y privadas recordarán a lo largo del año lo que significa esta calle en el día a día de la ciudad.

 

información:http://www.esmadrid.com

Lo cierto es que el asunto tiene su miga; ¿Hubo realmente una guerra entre griegos y troyanos?, ¿Fue una mujer el desencadenante del conflicto?, ¿Existió un caballo gigantesco de madera del que salieron un puñado de soldados griegos que, con nocturnidad y alevosía arrasaron Troya?

Según la mitología griega, Paris, príncipe troyano hijo del rey Príamo, se enamoró perdidamente de Helena, una moza griega que levantaba pasiones entre sus coetáneos. Resulta que Helena estaba casada con el rey de Esparta, Menelao, y por ello, Paris no encontró otra opción que secuestrar a la bella Helena para poder tenerla a su lado. Dicha estratagema no gustó nada al aguerrido rey espartiata, ya que avisó a su hermanito Agamenón (rey también, esta vez de Micenas) para que le ayudase a resolver la afrenta que había sufrido a manos del joven Paris. Agamenón, que “le tenía ganas” a Troya, decidió ayudar a su hermano preparando la invasión de la ciudad, acto que devolvería la dignidad a Menelao.

Según nos dice Homero en su Ilíada (s. IX a. C.), los hermanitos vengadores vencieron gracias a un ingenioso ardid; construyeron un gigantesco caballo de madera que arrastraron a las puertas de Troya y se retiraron. Los troyanos pensaron que los griegos se rendían y regresaban a su patria. Creyeron que el caballo era una ofrenda a los dioses para que éstos les proporcionaran un pacífico retorno a Grecia. Sin pensarlo dos veces, se adueñaron del “caballito” a modo de trofeo de caza. Su terrible error fue no llegar a pensar que, en las tripas del equino se hacinaba un pequeño contingente del ejército griego, dispuesto a tomar la ciudad cuando los troyanos celebraran, ebrios de alegría, su supuesta victoria. Al anochecer, lo griegos salieron del vientre del caballo y redujeron a cenizas la ciudad entera. Moraleja; nunca metas en tu casa un caballo de madera que encuentres en la puerta, y mucho menos si dentro puede caber un ejército.

Lo cierto de toda esta historia es que Troya, ciudad de la antigüedad situada en el norte de la actual Turquía, era un poco “mafiosilla” y hacía pagar un peaje especial a todos los barcos que cruzaban el estrecho de los Dardanelos. Agamenón, cansado de tal abuso, reunió a los jefes griegos y a sus ejércitos para acabar con la próspera Troya. Siglos después, los griegos se inventan la historia del romance entre Paris y Helena para dotar al hecho histórico de un halo poético y mitológico y, de paso, no admitir que la guerra había sido ocasionada, como la mayor parte de las guerras (por no decir todas y cada una de ellas) por motivos económicos. “Son sólo negocios” dijeron los griegos a los troyanos antes de degollarlos.

A día de hoy, no se tienen evidencias arqueológicas acerca de la existencia del “caballito”. Aunque unas recientes excavaciones en lo que se cree fue la ciudad desvelaron que ésta había sido incendiada en el siglo XII a. C., tradicional fecha de la guerra, y que el conflicto pudo haber estallado, bien por el deseo de saquear esa rica ciudad, bien por poner fin al control comercial que Troya ejercía en su zona de influencia.

música: Johann Sebastian Bach - suite nº 3, 2º Mov. Aria