nº 1mayo 2009año 1                  LOS IDUS DEL VIGILANTE. ES

revista digital de los alumnos del IES Miguel Delibes

              SUMARIO

EL DELIBES

  • Alumnos Delegados y Subdelegados de Curso

  • Dto. de Inglés

  • Informe del APA

MUNDO Y ECONOMÍA

  • Como permitirse un capricho sin tener que arrepentirse después

  • Niños y adolescentes apuestan por construir más parques

LA GALLINA Y LOS PATITOS

Discutía a menudo con mis padres. Me sentía totalmente incomprendido. Me parecía imposible no poder entenderme con ellos. Sobre todo con mi padre.

Siempre había creído que mi padre era un hombre fantástico, y en aquella época lo seguía creyendo. Pero él se comportaba como si creyera que yo era un idiota. Todo lo que hacía le parecía mal, inútil, peligroso o inadecuado. Y cuando intentaba explicárselo era aún peor: no había dos ideas que pudiéramos compartir.

 ‑... y me resisto a creer que mi padre se ha vuelto estúpido.

Bueno, no creo que se haya vuelto estúpido.

Pero te aseguro, gordo, que se porta como si fuera idiota. Como si se aferrara a posturas obtusas y pasadas de moda. Mi padre no es una persona tan mayor como para no entender a los jóvenes... Decididamente es muy extraño.

‑ ¿Cuento?

Cuento.

 

 Había una vez una pata que había puesto cuatro huevos. Mientras los empollaba, un zorro atacó el nido y la mató. Pero, por alguna razón, no llegó a comerse los huevos antes de huir, y éstos quedaron abandonados en el nido.

Una gallina clueca pasó por allí y encontró el nido descuidado. Su instinto la hizo sentarse sobre los huevos para empollarlos.

Poco después nacieron los patitos y, como era lógico tomaron a la gallina por su madre y caminaban en fila detrás de ella.

La gallina, contenta con su nueva cría, los llevó a la granja.

Todas las mañanas, después del canto del gallo, mamá gallina rascaba el suelo y los patos se esforzaban por imitarla. Cuando los patitos no conseguían arrancar de la tierra ni un  mísero gusano, la mamá proveía de alimento a todos los polluelos, partía cada lombriz en pedazos y alimentaba a sus hijos dándoles de comer en el pico.

Un día como otros, la gallina salió a pasear con su nidada  por los alrededores de la granja. Sus pollitos, disciplinadamente, la seguían en fila.

Pero de pronto, al llegar al lago, los patitos se zambulleron de un salto en la laguna, con toda naturalidad, mientras la gallina cacareaba desesperada pidiéndoles que salieran del agua.

Los patitos nadaban alegres, chapoteando, y su mamá saltaba y lloraba temiendo que se ahogaran.

El gallo apareció atraído por los gritos de la madre y se percató de la situación.

‑No se puede confiar en los jóvenes ‑fue su sentencia‑. Son unos imprudentes.

Uno de los patitos, que escuchó al gallo, se acercó a la orilla y les dijo: «No nos culpéis a nosotros por vuestras propias limitaciones».

‑No pienses, Demián, que la gallina estaba equivocada.

No juzgues tampoco al gallo.

No creas a los patos prepotentes y desafiantes.

Ninguno de estos personajes está equivocado. Lo que sucede es que ven la realidad desde posiciones distintas.

El único error, casi siempre, es creer que la posición en que estoy es la única desde la cual se divisa la verdad.

El sordo siempre cree que los que bailan están locos.


JORGE BUCAY –

“DÉJAME QUE TE CUENTE…” -  Los cuentos que me enseñaron a vivir.

CULTURA

  • Frases para reír

  • Las páginas web que permitan descargas serán ilegales en España

  • Pequeña Historia de la Comunidad de Madrid

VIAJES

  • Viaje a Poitiers

  • Informe Dto. de Francés

MEDIO AMBIENTE

  • A.L.B.A. Albergue de animales

  • Viaje a Toledo de los comités de ecología y convivencia

  • Propuestas del comité ecológico

  •  Concurso de la clase más  limpia

CIENCIA Y TECNOLOGÍA

  • ¿Qué es la sinestesia?

  • Avances en invisibilidad

DEPORTES

  • Rafa Nadal decepcionado

  • Fin de la temporada regular en la NBA

  • El Barcelona casi ganador de la liga

MERCADILLO

  • Compro Pokemon

OCIO

  • Los nº 1 se los 40 Principales - Escúchalos -

  • El Parque de Atracciones de Madrid Cumple 40 años

 

                                      ENTRAR